El pasado mes de marzo viajamos a Burkina Faso con motivo de la celebración de la Semana Nacional de la Cultura, en Bobo-Dioulasso. Durante estos días, la ciudad se convierte en un referente para la música, la danza y la cultura tradicional del África subsahariana, por lo que no podíamos faltar a la cita.
Junto con los músicos Javier y Javi Rubial, y el cámara Javier Martín nos adentramos en uno de los países más conmovedores de África y más asombrosos del mundo. A pesar de sus tremendas dificultades económicas y sanitarias, Burkina Faso conserva esa humanidad que no deja de sorprenderte. Niños correteando entre calles de arena o riendo mientras juegan a la comba (fabricada con pequeños trozos de bolsas de plásticos usadas), mujeres con vestidos repletos de colores que portan sobre sus cabezas frutas recién recogidas del campo o pequeñas reuniones de músicos improvisados, son estampas comunes en todo el país.
Afrontamos este viaje con un doble objetivo:
En primer lugar, para documentar la Semana Nacional de la Cultura (SNC),con la realización de un reportaje del festival apenas conocido fuera de África. La relevancia de este evento respecto a la conservación de la música y la danza tradicional, lo convierten en un pilar clave para seguir avanzando en el proyecto iniciado por la SPCA, para declararla, por parte de la UNESCO, Patrimonio oral e inmaterial de la Humanidad.
En la Semana Nacional de la Cultura (SNC) se dan cita una representación de todos los grupos étnicos del país, ofreciendo cada uno parte de su legado cultural, donde la música y la danza adquieren esa funcionalidad pérdida en las músicas más actuales. Canciones interpretadas con una increíble variedad de instrumentos musicales, que acompañadas con el uso de trajes originales, máscaras y una variedad inmensa de abalorios, se utilizan aún hoy día con funciones curativas, para agradecer buenas cosechas o al inicio de las estaciones lluviosas.
Por otro lado, hemos seguido avanzando en el proyecto para la construcción de la Casa de la Música y Danza Tradicional,en la ciudad de Fada N´Gourma. Está abarcará en primer lugar a los grupos étnicos de la región del Gulmu (región este del país), y servirá de punto de encuentro de músicos y futuros músicos en África. El año pasado se celebró un primer encuentro, donde se dio a conocer dicho proyecto: a las autoridades de la región, músicos de la zona y a distintas asociaciones y organizaciones que trabajan en Fada N´Gourma. Pero ha sido en esta segunda visita, donde se han cerrado dos puntos muy importantes para la consecución del proyecto:
a) El hermanamiento entre la ciudad de Fada N´Gourma y la de Alcalá de Guadaira (Sevilla),que formará parte esencial para la construcción de la casa de la música y danza. Hicimos entrega al alcalde de Fada N´Gourma, Mr. Kocty Moumouni, de la carta de hermanamiento entre ciudades dirigida desde el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaira
b) Cesión del terrenopara la construcción de los edificios, situado a la entrada de Fada N´Gourma. También se han establecido contacto con el rey de la región y los maestros-músicos que le acompañan. Tras ofrecernos una pequeña demostración de su música, nos ofrecieron sus opiniones acerca del contenido y lo que ellos esperan de la casa de la música y danza. Además, conocimos otros grupos musicales de la región, que consideran que el espacio cultural y de encuentro que ofrecerá la futura casa de la música y danza será un gran soporte para el desarrollo de la región.
Tras todo ello, en este momento se está elaborando un video-reportaje del proyecto para su presentación en distintas organizaciones.
Además, a través de Fredy Diaunou, nacido en Fada y que conoce perfectamente la región del Gulmu, continuamos estableciendo contactos con asociaciones, músicos o luthier, que ofrezcan su colaboración y opinión acerca del proyecto. Además de elaborar un registro de los grupos de música que existen actualmente en la región.
